Los caramelos de la Virgen Niña

La Virgen Niña era una imagen en madera que sobre un pedestal, recibía a diario a todas las chicas de un colegio de carácter religioso. La consigna era saludar a la imagen y depositar sobre el pedestal, alguna moneda, caramelo o pequeño juguete, rezar un avemaría y empezar el día con una buena obra. En el mes de mayo, aquella consigna era casi una obligación, por lo que el pedestal se llenaba de pequeños presentes. Un grupo de amigas, traviesas, pero "angelicales" esperaban rezagadas a que el corredor de la Virgen Niña se quedase vacío para coger lo que hubiese en el pedestal y salir corriendo con los bolsillos llenos. La religiosa encargada de guardar aquellas chucherías encontraba vacío el pedestal. Asombrada, acechó la imagen hasta descubrir a las responsables de aquel vacío. Descubiertas al fin, tuvieron que justificar su acción.
-¿Sabéis que esos caramelos y presentes son para niñas que no disponen de ellos?
-Sí. (contestaron a coro)
-¿Por qué los cogéis entonces?
- Nosotras no tenemos caramelos. Se los hemos pedido a la Virgen Niña y nos ha dado su consentimiento.
-¿Cómo ha sido eso?
-Rezando para que nos escuche.
-Siendo así...

Alia
Edad: 50
País: España
Residencia: Jaén
Fecha de publicación:28/01/2003


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
02/09/2008 19:04:41 »» eleonora:
como pueden usar tiempo y espacio en puvblicar algo asì?
11/11/2006 21:40:50 »» andrea:
ESTA BIEN SI SE TOMA CON LA INOCENCIA DE LOS NIÑOS....ESPERABA OTRO FINAL
11/04/2006 22:19:52 »» Mario:
Que cuento tan malo. No merecía que lo publicaran.
03/02/2003 23:16:25 »» Alexandra:
Ahhhhh...será cuestión de pedir las cosas rezando...jaja...está bueno Alia.
03/02/2003 23:16:25 »» Alexandra:
Ahhhhh...será cuestión de pedir las cosas rezando...jaja...está bueno Alia.