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DONDE
ESTAN AQUELLOS AÑOS?
"La dulce campana con voces
de abuela, que ayer replicaba llamando a la escuela...."
Así comenzaba un verso que recitábamos,pero no lo recuerdo
completo, ni su título, ni su autor.Tampoco me acuerdo de lo pasado
en los primeros años de la escuela:"La escuela es nuestro
segundo hogar, el aula debe ser un reflejo de aquél..."
Acaso esos momentos han sido borrados o se entremezclan con los sucesos
de una niñez tan lejana y felíz,o inconcientemente,fueron
relegados, vaya uno a saber, al olvido.
Comnservo aun una pequeña figura de cristal de roca, resto de una
bombonera ganada en segundo grado;pero solo es esa presencia, nada mas.A
sí, juntos mi hermana Noemí, con sus cabellos pelirrijos
cortados a lo "garzón"y yo, contra una pared gris, en
penitencia por haber llegado unos minutos tarde.Quien sabe la gran tristeza
de ese momento haya impactado en los recuerdos para quedarse siempre.Ya
en cuarto grado la otra escuela, tan lejos de mi casa, "República
del Brasil", con su gran escalinata a la entrada, la verja color
negra, las banderas argentina y brasileña, el gran patio, el salón
de música, sus amplias aulas.
El día de la independencia del Brasil(7 de septiembre)¡Gran
fiesta!.Cantábamos los himnos, recitábamos en ambos idiomas,el
Embajador de ese país era recibido con un discurso (yo lo hice
en una oportunidad),caramelos, masas....
Un día, apenas habíamos entrado por la mañana, ewl
director, que se me presenta como una persona muy gruesa, dijo que los
alumnos de cuarto a sexto grado, debían hacer una composición
sobre el Brasil.Los seis ganadores, viajarían allí por cuarenta
días.
¡Qué revuelo!La clase: una hoja, lapicera de pluma de acero,
el tintero involcable, murmullos, miradas y un golpe sobre el escritorio.!Silencio¡!A
escribir¡
"Brasil...es el paraíso..mira qué cielo, qué
mar, que floresta, la naturaleza está completamente en fiesta!!!!"
¿De dónde lo saqué?No lo sé, tal vez de algunos
versos que mi padre que era brasileño, me enseñaba.Cuántos
coscorrones para aoprender que la z de Brasil era como el zumbido de una
abeja.
"Cuando el avión pase por el Corcovado, Cristo me estará
esperando con los brazos abiertos, entonces yo sacaré la cabeza
por la ventanilla del avión y él me acariciará la
cara diciendo:¡Al fín has venido Guillermo Molina!"
Cuántas fantasías, cuántas ilusiones, cuánta
angustia hasta el día en que reunidos nuevamente el vicedirector(no
me acuerdo para nada de él)leyó los nombres, el último
fué el mío.
Después el viaje que fué en barco, el gran recibimiento
con una enorme cantidad de gente y una banda que tocaba marchas militares,
las comidas con el Presidente y su esposa, la recepción en la Embajada
Argentina, los paseos, Rio de Janeiro.Todo eso lo recuerdo como si fuera
hoy y algunas imágenes revolotean en mi cabeza, tal vez, porque
fué tan hermoso para un niño de nueve años.¿Y
el Cristo?estuve como un pequeño puntito a sus piés,nunca
supe si llegó a sonreirme¡pero qué felíz fuí!.
¿Dónde están los demás años?¿En
qué lugar de los sueños perdidos han quedado?
Aveces alresuena como en la lejanía:"...y al irme repito,
no llores campana, por siempre no nos vamos, volvemos mañana...."
Sin embargo el mañana se borró en el pasado.....
Antonio Guillermo Molina
Jubilado
69 años
Hobby: Todas las artes, viajar y escribir
Buenos Aires (Argentina)
Comentario: Todo tiempo pasado,
pasó. Lo que se inicia es una esperanza, y gracias a ello he comenzado
cuando ya creía que había llegado al final de todos los caminos, sólo
fué un descubrimiento, éso fué renacer. Gracias El Confesionario.
Escribile
al autor
El Confesionario - Comentarios sobre el texto
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Comentarios de los lectores |
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24/09/2008 18:48:28 »» miriam:
Antonio es la primera vez que entro a la pagina,me gusto mucho tu relato,yo vsiempre escribo poesia,y recuerdo que en un libro de mis abuelos estaba esa poesia con la que empieza tu cuento,un bello recuerdo,me gusto leerte |
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